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Cómo no deberían ser las primeras líneas de tu historia

Te cuento algunos de los errores que es más habitual cometer en los inicios de relatos y novelas

Lo sé. En el proceso de escritura, lo que te trae de cabeza es el final. A veces se te resiste, o se te escapa o se te queda flojo. Es algo de lo que hemos hablado más de una vez (por ejemplo en el artículo Cuatro estrategias eficaces para desbloquear el final de tu historia).

Pero ¿y el principio? ¿Le prestas la atención que merece? En el proceso de lectura, las primeras líneas son fundamentales. Si tu historia no tiene un buen principio, a nadie le importará su final. Porque nadie querrá llegar hasta él.

“Y yo que pensaba que con empezar valía, ni me he fijado en cómo empiezo”, puede que estés pensando. Bueno, no te agobies todavía. Justo ahí tienes un primer paso: revisar los inicios de tus últimas historias. ¿Para qué? Para fijarte en si estás cometiendo algunos de los errores más habituales entre principiantes. Yo, revisando mis primeros relatos, me he encontrado con ejemplos a patadas de cómo no debería comenzar una historia.

Así es como no debería ser el inicio de tu historia:

Improvisado

Ojo, que no estoy diciendo que tengas que encontrar el inicio perfecto desde el minuto uno. Que no lo tengas claro antes de empezar es normal y natural, esto no debería bloquearte ni impedir que sigas escribiendo. Tú escribe y luego ya lo cambiarás. Pero hazlo: edita, reflexiona, modifica. Una vez hayas puesto el punto y final al primer borrador, haz el esfuerzo de volver al principio.

Aburrido

Sí, en el colegio te enseñan que una historia contiene una introducción, un nudo y un desenlace. Pero no tienes por qué usar este orden, ni tomártelo como una invitación para soltar un rollazo infumable al principio de tu relato. Evita usar largas descripciones ni resúmenes interminables o le quitarás a tu lector las ganas de seguir leyendo. No aburras con datos innecesarios, elimina todo lo que sobre y depura al máximo las primeras líneas hasta que cada palabra cumpla con una función específica de tal manera que, si la quitas, el texto pierda algo.

Irrelevante

Todo lo que uno encuentra en las primeras líneas de un relato o la primera página de una novela tiene que ser importante dentro de la historia. Es cierto que la idea de qué es relevante puede ir variando según vas escribiendo, pero si eso ocurre lo que tienes que hacer es revisar el principio y ajustarlo a estas nuevas condiciones narrativas. Muchas veces empezamos historias con descripciones de determinados escenarios y personajes que luego resultan no tener ninguna importancia.

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Por ejemplo, yo puedo arrancar una historia en un bar cuando mi protagonista se toma un café y luego sale a la calle y se dirige hacia el tanatorio, que es donde ocurre el meollo de la historia. Vale, me sirvió para empezar de algún modo y escribir la historia, pero es muy probable que a mi lector le importe un pepino el color de las mesas del bar o la personalidad del camarero. Así que mejor me cargo cualquier detalle que no sea relevante para comprender lo que va a ocurrir después.

Autosuficiente

El principio de una historia ha de ser cautivador. Tiene que despertar en la cabeza del lector un montón de preguntas, de ganas de saber más. Lo que quieres es insinuar una historia interesante, prometer que hay mucho que contar. Por ejemplo, si me mencionas un nombre propio yo me pregunto ¿quién es?, si haces una referencia a algo que ocurrió pero no me lo acabas de explicar yo me pregunto ¿qué pasó? Sin embargo, si desde el principio me das respuesta a cada pregunta, no tengo motivación suficiente para seguir leyendo. Es cuestión, por tanto, de aplicar la teoría del iceberg (si todavía no la conoces, te la explico en este post).

¿Qué? ¿Pasamos a la práctica? A parte de revisar los inicios de tus propias historias, te propongo que dediques un ratito a rebuscar en tu bilbioteca. Coge novelas o relatos que te hayan gustado y vuelve a leer las primeras líneas, analizándolas de acuerdo con los criterios que te acabo de dar. Si compartes tus impresiones en los comentarios será enriquecedor para ti y para mí.

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