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Errores que no detecta tu corrector ortográfico pero saltan a la vista

Estas son algunas de las faltas que más confusión suelen generar, mira lo que dicen las normas y recuérdalo de ahora en adelante para conseguir textos más limpios y correctos

Lo decía no hace mucho en una jornada de comunicación online en la que participé como ponente. Una falta de ortografía en un texto es como una mosca aplastada en el cristal de un escaparate. Es minúscula pero asquerosa. En cuanto la ves, ya no puedes fijar tu vista en nada más. Es que ni ves lo que hay dentro del escaparate o del texto.

Los errores ortográficos deslucen todo tu esfuerzo como escritor, por eso es vital que les prestes importancia.

Sí, ya sé que utilizas el corrector automático de tu editor de textos, pero con eso no basta. Hay faltas que esa maravillosa maquinita no es capaz de detectar, porque hay palabras que se escriben de una manera o de otra según el contexto, y el contexto es algo demasiado humano todavía como para que un aparatillo lo pueda entender.

Errores que no detecta tu corrector ortográfico pero saltan a la vista

En este artículo sobre corrección ortográfica para escritores te comentaba tres de los errores que el autocorrector no te va a marcar en rojo por muy flagrantes que sean. Espero que ya los hayas interiorizado, porque hoy te traigo otros tres para ampliar la lista.

Cuidado con estos tres errores, son fallos muy comunes que no te marcará tu autocorrector ortográfico:

  • Qué / que, cómo / como, cuándo / cuando y dónde / donde

Las palabras qué, cómo, cuándo y dónde llevan tilde cuando son exclamativas o interrogativas. Por el contrario, se escriben sin acento cuando funcionan como adverbios, pronombres relativos o conjunciones. Para saber distinguir cuál es su uso en cada caso, un buen truco es intentar sustituirlas por estas otras expresiones:

Qué por qué cosa

Cómo por de qué manera

Cuándo por en qué momento

Dónde por en qué lugar

Si se pueden sustituir, es que llevan la tilde.

Así, se escribe, por ejemplo:

¿Qué quieres para comer? / No sé qué voy a hacer para comer. / ¿Que no has hecho la comida? Pues no comemos.

¿Cómo voy a salir de este embrollo? / Tengo que pensar cómo salir de este lío. / Como salga de esta te juro que no vuelvo a meterme en un lío así.

¿Cuándo piensas sentar la cabeza? / No me ha dicho cuándo va a llegar. / Avísame cuando sientes la cabeza.

¿Dónde narices he metido las llaves? / No sé dónde exactamente, pero tienen que estar en casa. / Al final encontré las llaves, estaban donde las dejo siempre al entrar en casa.

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  • Solo, aquel, ese y este

Solo no lleva tilde, ni siquiera cuando puede sustituirse por solamente (es decir, cuando funciona como adverbio). Sí, puede que en el colegio te enseñaran que hay que poner el acento cuando es un adverbio para evitar la ambigüedad, y por el momento sigue sin considerarse incorrecta esa tilde, pero lo que recomienda la Academia de la Lengua Española en no usar el acento en ningún caso.

Lo mismo ocurre con aquel, ese y este. Antaño se usaba tilde para marcar su uso como pronombres, pero hace ya muchos años que se consideró innecesario, así que no llevan nunca acento.

  • Puntos suspensivos

Aseguran los expertos que los puntos suspensivos están viviendo su momento de gloria con las redes sociales. Los escribimos más que nunca y les damos usos que jamás habían tenido, como para expresar vaguedad, desapego, ironía o indicar que estamos esperando una respuesta. El caso es que tendemos a usarlos demasiado y este abuso también se ha trasladado a los textos literarios.

Puedes usar los puntos suspensivos en tus historias, pero hazlo con toda la moderación de la que seas capaz y ten en cuenta que su hábitat natural es el diálogo. Sirven sobre todo para:

  • Expresar duda, temor, vacilación o suspense
  • Insinuar palabras malsonantes
  • Alargar entonativamente un texto con intención enfática o expresiva
  • Dejar abierta una enumeración

A nivel ortográfico, recuerda que:

  • Son solo tres.
  • Llevan el espacio después, no antes.
  • Van seguidos de mayúscula solo si coinciden con el final de la frase.
  • Solo sustituyen al punto. Si detrás de la oración va una coma o dos puntos, los tienes que añadir detrás de los puntos suspensivos.
  • Nunca se escriben detrás de etcétera ni de su abreviatura.

 

Espero que estas explicaciones hayan aclarado tus dudas ortográficas y te ayuden a conseguir textos más limpios y más correctos.

Pero tampoco te obsesiones con la ortografía, se puede ir aprendiendo poco a poco, con la práctica. Además, el mundo está lleno de profesionales ortotipográficos que estarán encantados de trabajar para ti si necesitas la revisión de un texto antes de enviarlo a una editorial o a un certamen.

Y, ahora, cuéntame, ¿conocías estas normas ortográficas? ¿sigues teniendo dudas con alguna de ellas? ¿tiendes a usar mucho los puntos suspensivos? Cuéntame tu experiencia en los comentarios, por favor, siempre es agradable saber que hay alguien al otro lado 🙂

4 Comentarios
  • Alicia
    Publicado a las 11:51h, 21 febrero Responder

    Hola Sara,
    Soy nueva en «Te invento un cuento». La verdad es que yo procuro no cometer faltas, pero la verdad es que alguna se escapa. Entre ellas, las de «solo» y los puntos suspensivos (reconozco que en redes sociales he abusado de ellos). Gracias por los consejos. Son bienvenidos.

    Un saludo

    Alicia

    • Sara Suberviola
      Publicado a las 09:12h, 23 febrero Responder

      A todos se nos escapa alguna falta, Alicia, también a mí. Gracias a ti por tu comentario, un fuerte abrazo 🙂

  • Eva
    Publicado a las 21:39h, 28 enero Responder

    Madre mía Sara! Y yo que pensaba que escribía bien. Mira, lo demás sí, pero lo de ‘solo’ -como solamente-sin tilde y lo de ‘ése’ como pronombre sin tilde… no soy capaz de digerirlo! Ale, a pensar en ello. Uno de mis regalis de Navidad hace unos años fue un ejemplar de la Ortografía Española. Pues nada, a estudiármela! Jejeje. Gracias por tus artículos

    • Sara Suberviola
      Publicado a las 11:05h, 29 enero Responder

      ¡Hola, Eva! No te apures, que todos cometemos alguna faltilla y además las normas van cambiando. Muchas gracias por estar ahí, da gusto siempre leerte. ¡Un abrazo!

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