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Cuatro estrategias eficaces para desbloquear el final de tu historia

Elige el método que mejor te funcione y termina de una vez ese cuento que tienes a medias

Cualquier escritor se ha encontrado con este problema: ha empezado a escribir una historia pero no consigue terminarla. Tenía claro sobre qué quería escribir, ha retratado bien a los personajes, las escenas han fluido más o menos con normalidad.

Pero cuando llega el momento del final, no hay manera de dar el cuento por terminado.

¿Te ha ocurrido esto alguna vez? Es muy frustrante. Tú estabas la mar de motivado dándole a la tecla, orgulloso de haber escrito un montón. Y, de pronto, se te cae la ilusión a los pies.

estrategias para desbloquear el final de tu historia

Por más que lo intentas, el final se te queda flojo, no te acaba de cuadrar, no está ni mucho menos a la altura de todo lo que has escrito.

¿Por qué te bloqueas con el final de tu historia?

Si estás empezando a escribir, probablemente te has bloqueado porque lo que tú creías que era una historia en realidad no lo era. Era tan solo una idea.

Posiblemente una idea magnífica, pero que no habías pulido hasta convertir en una historia. No tenías unos planos. Te has puesto a construir a pelo y, como tienes talento, te ha quedado un edificio con buen aspecto, pero vas a colocarle el tejado y no hay manera de que encaje. Algo falla en la estructura.

Sé lo que estás pensando: pinta mal. Bueno, no te preocupes, todavía puedes arreglarlo.

Estas son cuatro estrategias con las que puedes reconducir tu texto para darle un final que esté a la altura de tu talento y de tus expectativas:

1.    Reconecta con tu idea inicial

Es una sensación muy placentera la de dejarse arrastrar por los personajes y por todo lo que va surgiendo de tus dedos mientras escribes. No te prives de disfrutarla. Pero si te lleva a tierras desconocidas y no sabes por dónde seguir, la única forma de orientarte es volver al lugar donde todo empezó: tu idea inicial. ¿Qué es lo que querías contar? ¿Cuál era ese mensaje, esa sensación, esa idea? El final es el sabor de boca que te deja un cuento o una novela, es su huella. Es el efecto que quieres causar con tu historia.

2.    Desvela un secreto

Una de las formas más eficaces de mantener la atención del lector hasta el final de una historia es ocultar datos. Hay algo que no sabes (o que sabes a medias) y eso te hace seguir leyendo y leyendo hasta que todas tus preguntas tienen respuesta. Esto es clarísimo en los relatos de suspense, pero es aplicable a cualquier género narrativo.
Si estás buscando un buen cierre para tu cuento o para tu novela, puedes elegir un elemento de tu historia y esconderlo. No esconderlo del todo, mencionarlo varias veces como de pasada, que vaya acompañando al lector casi sin que se dé cuenta, hasta que, al final, queda al descubierto.

3.    Dale una frase a un personaje

El personaje es la esencia misma de la historia. Muchas veces no sabemos qué le va a ocurrir, ni qué va a hacer exactamente, pero ya tenemos claro quién va a ser el protagonista. Si es tu caso y esa historia que tienes atascada tiene un personaje tan fascinante que importa más que nada, puedes poner en su boca la última frase de tu cuento. Hazle hablar. Que diga algo memorable, algo que lo retrate, algo que enfatice el sentido de todo lo que has contado.

4.    Vuelve a escribir el principio

Una forma muy eficaz de cerrar un texto es conectar la primera frase con la última. Una hace de botón y la otra de ojal. Y te queda un texto bien ceñidito, sin arrugas ni asimetrías. Si te has atascado con el final de tu historia, puedes volver a leer sus primeras frases. Cámbialas de tal modo que luego puedas repetir algo parecido al final.

Ahí va un ejemplo algo simplón. Pongamos que quieres escribir una historia sobre una princesa que vence al dragón que está amenazando a su aldea. Tú habías empezado la historia con esta frase:

Todas las mañanas, la princesa se levantaba a las siete y desayunaba un enorme trozo de tarta de chocolate.

Si la cambias por esta otra

Todas las mañanas, mientras desayunaba, la princesa veía por la ventana, a lo lejos, las llamas que escapaban de la cueva del dragón.

después podrás cerrar de manera parecida:

Al día siguiente, mientras desayunaba, la princesa vio desde la ventana la larguísima alfombra de flores que sus vecinos habían colocado para ella durante toda la noche.

¿Cuál de estas estrategias vas a elegir tú? Elige una y cuéntamela en los comentarios, disfrutaré leyendo tus delirantes progresos en el oficio de la escritura.

¿Te bloqueas a menudo cuando escribes? Explícame tus dificultades en los comentarios y te aconsejaré cómo superarlas.

 

NOTA: Si después de aplicar estas cuatro estrategias sigues sin encontrar un final adecuado, mi consejo es que escribas otra cosa o vuelvas a empezar desde cero haciéndote las preguntas correctas antes de ponerte a escribir.

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